Ministerio de Educación y Cultura aprobó la creación de asociación que busca regular vaporizadores y disminuir el tabaquismo

Ministerio de Educación y Cultura aprobó la creación de asociación que busca regular vaporizadores y disminuir el tabaquismo

La Asociación de Vapeadores del Uruguay (ASOVAPE Uruguay) agrupa a exfumadores y aspira a que el Ministerio de Salud Pública regule los tipos de vaporizadores y líquidos que se deberían comercializar en el país.

El gobierno reconoció como objetivo de ASOVAPE Uruguay, el «promover a través de la educación (…) las formas de reducción del daño asociado con fumar», así como «contribuir activamente con las acciones tendientes a la reducción del tabaquismo».

Miles de personas en Uruguay ya dejaron de fumar gracias a los vaporizadores, sin tabaco ni combustión y sin humo.

Washington Miraballes, presidente de ASOVAPE Uruguay, sostiene que uno de los principales desafíos que tienen por delante es «demostrar cómo el vapear es una excelente y comprobada herramienta de reducción de los riesgos y los daños provocados por el tabaquismo».

Los vaporizadores son dispositivos electrónicos que no contienen tabaco y no generan combustión ni humo, que es lo que provoca las enfermedades asociadas al tabaquismo, no la nicotina.

«Prácticamente todos los usuarios de vaporizadores en Uruguay somos exfumadores y todos hemos notado las mejoras cuando dejamos de fumar», agrega Miraballes, quién destaca además que el otro gran objetivo que persigue ASOVAPE es «proponer y promover una regulación que apunte a reducir los daños que causa fumar».

El último informe sobre la epidemia mundial de tabaquismo 2021 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), establece que los vaporizadores, regulados en 111 países del mundo, son catalogados como Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN), dejándolos fuera de la categoría «productos de tabaco».

«Este es uno de los puntos más importantes. Nosotros no fumamos, vapeamos. No hay humo, no hay papel quemado y lo más importante, no hay tabaco», afirma Miraballes. 

En Uruguay, los vaporizadores quedaron comprendidos dentro de la regulación que los prohíbe, «por, supuestamente, ser productos de tabaco, cuando no lo son», agregó.

Tanto es así que la agencia de medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), autorizó en octubre de 2021 la comercialización regulada de vaporizadores. En su informe argumentó que «la comercialización de estos productos es apropiada para la protección de la salud pública».

«La comunidad de vapeadores está dispuesta a trabajar junto al MSP por una regulación que controle lo que compramos, a quién le compramos, lo que estamos consumiendo y nos saque del entorno cargado de riesgos en el que tenemos que movernos para poder vapear», explica Miraballes.

Entre sus argumentos, la ASOVAPE recuerda que la Conferencia de las Partes del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud reconoce desde noviembre de 2016 la eficacia de los vaporizadores en el control del tabaquismo.

«La mejor forma de controlar no es prohibir, porque el mercado ilegal es una realidad y la comunidad de vapeadores crece. Lo mejor que puede hacer un Estado es regular el uso para controlar lo que sucede y cómo sucede», concluyó el presidente de la primera asociación que reúne a los vapeadores del país.

La ASOVAPE Uruguay realiza, además, una campaña informativa en sus redes sociales con la que pretende explicar por qué vapear no es lo mismo que fumar, su rol en la reducción de riesgos y daños, además de difundir contundentes mensajes antitabaco.

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