Uruguay, en el puesto 12 del Índice Global de Pensiones

Uruguay, en el puesto 12 del Índice Global de Pensiones

El índice compara 44 sistemas previsionales y cubre el 65 % de la población mundial

•       Por segundo año consecutivo, Islandia encabeza la lista.  Argentina, en el puesto 42.

•       A medida que más empleadores pasan de ofrecer planes de beneficios definidos a contribución definida, los jubilados se exponen a mayores riesgos financieros

Mercer y el CFA Institute publican hoy la decimocuarta edición anual del Mercer CFA Institute Global Pension Index (MCGPI). Una vez más, el sistema previsional de Islandia encabeza la lista, mientras que Holanda y Dinamarca conservan el segundo y tercer lugar, respectivamente. Teniendo en cuenta que más empleadores han dejado de utilizar los planes de beneficios definidos, el estudio también investiga los desafíos y las oportunidades que plantea este cambio global hacia planes de contribución definida, en los cuales la responsabilidad financiera que asumen las personas es mayor. 

El MCGPI es un estudio integral de los sistemas de pensiones a nivel global, que abarca el 65 % de la población mundial. Compara los sistemas previsionales de todo el mundo, y resalta algunas de sus deficiencias y sugiere posibles áreas de reforma que permitirían ofrecer beneficios de jubilación más adecuados y sostenibles.

Globalmente, Islandia obtuvo el valor general más alto del índice (84.7), seguido de cerca por Holanda (84.6) y Dinamarca (82.0). Tailandia ocupó el último lugar (41.7).

El índice utiliza el promedio ponderado de los subíndices de adecuación, sostenibilidad e integridad. Para cada subíndice, Islandia logró el valor más alto en adecuación (85.8) y sostenibilidad (83.8), mientras que Finlandia encabezó la lista en integridad (93.3). Los sistemas con los valores de subíndices más bajos fueron India en adecuación (37.6), Austria en sostenibilidad (22.7) y Filipinas en integridad (30.0).

Dentro de América Latina, Uruguay y Chile lograron los puntajes más altos, con 71,5 y 68,3 en general, respectivamente. Ambos sistemas obtuvieron buenos puntajes en integridad (79,8 para Uruguay, 78,9 para Chile), y mientras Uruguay lideró en adecuación (84,5 frente a 60,0), Chile tuvo una puntuación de sostenibilidad más alta (70,3 frente a 50,6). Entre otros países de la región, los puntajes en sostenibilidad fueron particularmente cuestionados.  Por su parte, Argentina obtuvo un puntaje general de 43,3 y ocupa la posición 42, mientras que Uruguay ocupa el puesto 12 y Chile el 16.

México fue el país con la mejora más notable respecto de 2021 gracias a su reforma previsional que aumentó los resultados para las personas y mejoró la regulación previsional.

«Si bien cada país enfrenta su propia combinación de desafíos, hay una serie de temas presentes en toda la región«, menciona Tracy Teel, líder interina de Wealth para América Latina. «En general, los sistemas necesitan aumentar la cobertura de las personas, lo que también aumentará las tasas de cotización y los activos. En el otro extremo del espectro, también es importante garantizar que los activos permanezcan disponibles para su uso durante la jubilación, lo que puede mejorarse al hacer más estrictos los requisitos de edad mínima para acceder a los beneficios de pensión«.

«En efecto, el sistema previsional de Uruguay es uno de los más favorables de Latinoamérica. Como aspecto a destacar podemos mencionar que ha sido un sistema sujeto a constantes revisiones y reformas en algunos de sus componentes en los últimos 30 años. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos y modificaciones su estructura general no se ha visto modificada. Consecuentemente el sistema previsional Uruguayo no ha sido ajeno al impacto en materia de sostenibilidad dado por el cambio demográfico y el aumento de la longevidad, donde la decreciente población activa deberá financiar la creciente población pasiva, durante más tiempo. Y es un tema que hoy encuentra su prioridad dentro de la agenda política«, comenta Dolores Liendo, líder de Wealth para Argentina, Uruguay y Paraguay.

«Recordemos que a mediados de 2020 se creó la comisión de expertos (CESS) cuya misión era realizar un diagnóstico de la situación del sistema para posteriormente elaborar una propuesta de reforma o adecuaciones. Así, a finales del 2021 el CESS presentó sus recomendaciones para la reforma previsional.  El actual gobierno tiene listo un anteproyecto de reforma que contempla cambios estructurales en su diseño, que podemos resumir en la extensión de la edad jubilatoria, ampliación de la cantidad de años de contribución y reducción de la tasa de sustitución«, comenta Liendo.

El Dr. David Knox, socio senior de Mercer y autor principal del estudio, destaca la importancia de contar con planes de jubilación sólidos ante la creciente incertidumbre externa. «Desde hace un tiempo, las personas han asumido mayor responsabilidad sobre los ahorros para su jubilación; con los altos niveles de inflación, las tasas de interés en aumento y la mayor incertidumbre respecto de las condiciones económicas, el entorno se vuelve cada vez más complejo y volátil. Si bien las influencias sociales, políticas, históricas o económicas difieren según la geografía, muchos de estos desafíos son universales. Y aunque las reformas necesarias pueden requerir tiempo y un análisis minucioso, los responsables políticos deben hacer todo lo posible por garantizar que los planes de jubilación cuenten con respaldo, se actualicen y estén bien regulados«, señala Knox.

«En este contexto, queda en evidencia que hoy la responsabilidad del ahorro para la jubilación se encuentra en cabeza del individuo. Se trata de desarrollar y fomentar una cultura del ahorro que les permita a las personas establecer acciones y estrategias para realizar aportes voluntarios a su retiro. Los programas de bienestar financiero pueden ser herramientas que nos ayuden, en un futuro, a paliar estos retos y encaminar a los individuos a encontrar el equilibrio adecuado sobre sus finanzas, ahora y durante toda su vida«, agrega Liendo.

Marg Franklin, presidenta y CEO del CFA Institute, recalca el entorno dinámico del sector de inversiones. «Desde la creación del Mercer CFA Institute Global Pension Index, la administración de inversiones y el sector previsional en general han afrontado desafíos extraordinarios. Habrá que contar con estrategias y productos financieros nuevos para que el beneficiario acceda a una rentabilidad adecuada. El último año, pasamos de un entorno de tasas de interés ‘más bajas por más tiempo’ a tasas de inflación considerables, tasas de interés cuatro veces mayores en algunos mercados globales y aumento del costo de vida para muchas personas; todo esto afectó notablemente los ingresos fijos de los jubilados«, afirma.

«En CFA Institute, creemos que los profesionales de finanzas pueden actuar como una herramienta positiva en una sociedad que atraviesa tiempos complejos. El presente informe brinda perspectivas sobre la necesidad de que los planes de jubilación se adapten —o sobre cómo se están adaptando— a los cambios. Además, recomienda una serie de reformas posibles para mejorar los resultados de nuestros sistemas previsionales a largo plazo«, agrega.

El cambio a planes de contribución definida aumenta la incertidumbre entre los jubilados

Es fundamental que, en el momento de jubilarse, las personas tomen la mejor decisión financiera para maximizar el valor de los activos de jubilación con contribución definida de que disponen. Así como la diversificación es un elemento clave de todo plan de inversión, los individuos también pueden buscar diversificar los ahorros para su jubilación entre ingresos regulares, protección adecuada y acceso al capital, así como también expandir las fuentes de apoyo financiero, como el gobierno, un plan de pensión privado y ahorros personales.

«Teniendo en cuenta las numerosas incertidumbres que enfrentan los jubilados, los hogares deberán determinar el equilibrio adecuado entre recibir ingresos fijos, acceder a capital y protegerse contra los futuros riesgos«, expresa el doctor Knox.

«Es de suma importancia entender si los sistemas provisionales de todo el mundo podrán satisfacer las necesidades y expectativas de sus comunidades las próximas décadas«, continúa.  «No existe una respuesta única o perfecta: el sistema más adecuado es aquel que contribuye a que las personas mantengan el nivel de vida que tenían antes de jubilarse. Gobiernos, empleadores, responsables políticos y el sector previsional deben valerse de la gran variedad de productos y políticas disponibles para que las personas puedan jubilarse con dignidad, confianza y seguridad económica«.

«En gran parte de América Latina, los planes de contribución definida que establece el gobierno constituyen la principal (y, con frecuencia, la única) fuente de beneficios de jubilación con que cuentan las personas. Muchos de estos planes han sufrido, además, los embates de la pandemia y los vientos económicos en contra de los últimos años, ya que las políticas de gobierno y las personas sopesaron las necesidades de incurrir en gastos hoy o ahorrar para la futura jubilación. Por todo esto, se hace aún más necesario ayudar a las personas a sortear estas brechas. Los gobiernos deben pensar maneras de mejorar la educación financiera para los individuos, así como garantizar que la estructura y la accesibilidad de los beneficios previsionales permitan obtener los mejores resultados posibles«, dice Tracy Teel.

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