La computación cuántica ya no es conceptual, es real y está impulsando la innovación en todo el mundo.

La computación cuántica ya no es conceptual, es real y está impulsando la innovación en todo el mundo.

De acuerdo con IDC, las inversiones en innovaciones basadas en computación cuántica [1] alcanzarán los 16.400 millones de dólares
en 2027. Esto es 11,3% de las inversiones registradas en 2021 y
suponen que la industria ya entró en una tracción continua para
impulsar esta tecnología que promete ser más rápida, más potente e
inteligente que la computación tradicional. ¿Pero sacará del juego
a la tecnología de los CPUs? Nada parece indicarlo. Y paso a revisar
las razones.

La computación cuántica supera las pruebas de concepto

La computación cuántica tiene el potencial de abordar problemas que
hoy ni las supercomputadoras más poderosas del mundo pueden abordar.
¿La razón? La computación clásica calcula con transistores usando
bits que calculan con una serie de 0 y 1. Los bits sólo pueden
contener uno de los dos valores. Mientras que en la computación
cuántica los qubits [2], pueden ser 0 y 1 al mismo tiempo.

La propiedad anterior se conoce como superposición. A través del
entrelazamiento, un par de qubits se conectan o vinculan. El cambio en
el estado de un qubit activa un cambio simultáneo y predecible en el
otro qubit. Combinando las propiedades cuánticas de superposición y
entrelazamiento, una computadora cuántica puede ser exponencialmente
más poderosa que las clásicas y realizar cálculos fuera del alcance
de los actuales y confiables CPUs.

La realidad parece superar a la ciencia ficción, y lo cierto que es
una revolución en pleno desarrollo. En estos momentos, se están
desarrollando algoritmos, se están abordando problemas
computacionales y las verticales están experimentando con sistemas
cuánticos (que incluyen química y biología, ciencia de materiales,
aeronáutica y automotriz, desarrollo de nuevos materiales y mucho
más).

Las empresas están desarrollando los sistemas, las personas están
siendo capacitadas y los casos de uso explorados en múltiples
industrias.

Esto es algo complejo y emocionante, pero, en los términos más
simples, la computación cuántica es solo otro acelerador en la nueva
ola de transformación tecnológica. Los sistemas del mañana
incluirán aceleradores cuánticos integrados a muchos de los equipos
clásicos como los que tenemos hoy.

Los proveedores de hardware cuántico y de sistemas clásicos estamos
trabajando en conjunto para desarrollar sistemas informáticos de
inspiración cuántica dedicados a resolver problemas de High
Performance Computing (HPC). De hecho, Dell ha construido un  sistema
cuántico clásico híbrido [3]  que permite a los clientes
experimentar con la computación cuántica clásica desde la
simulación hasta la computación híbrida real.

De hecho, Dell Technologies e IonQ han probado una plataforma
cuántica clásica híbrida que aprovecha nuestro servidor Dell EMC
PowerEdge R740xd, combinado con el motor de simulación y la unidad de
procesamiento cuántico (QPU) de IonQ, para facilitar la integración
de soluciones cuánticas clásicas híbridas.

Con esta plataforma, tanto las cargas de trabajo de simulación
cuántica como las de sistemas clásicos se pueden ejecutar _on
premise,_ mientras que las cargas de trabajo cuánticas, como el
modelado de moléculas más grandes y complejas para el desarrollo
farmacológico, se pueden ejecutar de forma remota en las QPU de IonQ.
Además, el tiempo de espera para la ejecución de cada circuito
cuántico se redujo significativamente gracias a la API de reserva de
IonQ.

Esta integración permitió que la QPU de IonQ resolviera problemas
más complejos, con una mayor corrección de errores y en menor
tiempo.

Un entorno híbrido que superará la ciencia ficción

Lo que hace que la computación cuántica parezca una concepción de
ciencia ficción es que se trata de una nueva forma de computación
basada en los movimientos e interacciones de partículas subatómicas,
o en fenómenos cuánticos macroscópicos.

Aunque esto sin duda terminará por cambiar en un futuro cercano las
reglas del juego en la industria del hardware, es importante tener en
cuenta que la computación cuántica no reemplazará a la computación
clásica: aumentará sus capacidades en nuevos casos de uso. Un
escenario plausible está en la integración de modelos cuánticos
integrados a entornos de computación HPC. IDC, ya lo ha proyectado
recientemente y las pruebas de Dell con IonQ dan fe de su potencial

La conclusión es que la física cuántica funciona, pero las
máquinas y el software que la implementan aún están en desarrollo.
Pero es un desarrollo acelerado.

Y queremos asegurarnos de que los CIO y los líderes empresariales se
den cuenta de la importancia de tener una estrategia cuántica por
_diseño__ _ y no por  _defecto_  (como hemos aconsejado con la nube
[4]).

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